Trámites ante Vucem
Capacitación continua
ER Consultoría de Clasificación Arancelaria es una empresa conformada por clasificadores arancelarios certificados ante la Asociación de Normalización Aduanera y de Comercio Exterior, A.C. (ANACE) con el fin de brindarles la certidumbre y asesoría para sus procesos de despachos de mercancías de importación y exportación. Con más de 20 años de experiencia incursionando en el sector de gobierno dentro de aduanas marítimas, interiores y en frontera, así como en el sector privado en el área petrolera, maquiladora, automotriz y distintos sectores.
Misión
Garantizar la correcta identificación y clasificación de mercancías conforme al sistema armonizado de códigos, con el fin de asegurar el cumplimiento de normativas aduaneras, optimizar el pago de impuestos y aranceles, y facilitar el comercio internacional de manera eficiente y legal.
Visión
Convertirse en un referente experto en la correcta clasificación de mercancías, contribuyendo al comercio internacional eficiente y transparente, minimizando riesgos de sanciones o retrasos aduanales, y promoviendo la competitividad de las empresas mediante el cumplimiento normativo y la optimización de costos arancelarios.
Valores
La clasificación arancelaria es el proceso de asignar un código específico (conocido como código HS o código arancelario) a un producto según el sistema armonizado de clasificación internacional. Este código determina la tarifa impositiva aplicable y otras regulaciones que puedan afectar la importación o exportación del producto.
Es importante para tu empresa porque:
Define los impuestos y tarifas: Dependiendo del código, se aplicarán diferentes tarifas arancelarias. Cumplimiento normativo: Permite que tu empresa cumpla con las leyes internacionales y nacionales en cuanto a comercio exterior. Facilita la logística: Mejora los trámites aduaneros y reduce riesgos de retrasos o sanciones.
Para determinar el código arancelario de tus productos, puedes:
Consultar la tarifa arancelaria de tu país: Los gobiernos suelen tener bases de datos donde puedes buscar el código arancelario por nombre o descripción del producto. Pedir asesoramiento a un experto: Si tienes dudas, lo mejor es consultar a un agente aduanal o consultor en comercio internacional. Estos profesionales pueden ayudarte a identificar el código más adecuado, sobre todo si tu producto es complejo o tiene características que pueden generar confusión en su clasificación. La clasificación correcta del producto es esencial para evitar errores en el proceso aduanero y para asegurarte de que los aranceles, impuestos y regulaciones sean aplicados de forma adecuada.
La clasificación arancelaria influye en los costos de importación y exportación porque:
Impuestos y aranceles: El código arancelario determina qué tarifa impositiva se aplicará al producto, lo que puede aumentar o reducir los costos.
Regulaciones adicionales: Algunos productos pueden estar sujetos a restricciones o regulaciones adicionales, como licencias de importación o controles de calidad, lo que puede afectar los costos.
Capacitarte en aduanas tiene varios beneficios:
Cumplimiento normativo: Te ayuda a entender las reglas y regulaciones, evitando multas o sanciones.
Optimización de costos: Un buen conocimiento de la normativa aduanera te permitirá aprovechar exenciones fiscales y descuentos arancelarios.
Eficiencia operativa: Mejorarás la gestión de importaciones y exportaciones, reduciendo tiempos de espera y costos de transporte.
Para productos complejos, debes considerar:
Material principal: El material predominante o componente principal del producto suele determinar su clasificación.
Función del producto: A veces la función del producto puede influir en la clasificación, incluso si tiene varios materiales.
Normas específicas: Algunos productos complejos pueden tener reglas especiales de clasificación, como las relativas a los dispositivos electrónicos o equipos industriales.
Descomposición del producto: En algunos casos, se puede necesitar dividir el producto en partes para clasificarlo correctamente.
Las principales restricciones y normativas incluyen:
Normas de calidad y seguridad: Algunos productos, como alimentos, medicamentos o productos químicos, deben cumplir con normativas específicas de salud, seguridad y calidad.
Licencias de importación/exportación: Algunos productos requieren permisos especiales o licencias antes de poder ser importados o exportados.
Restricciones comerciales: Pueden existir barreras como cuotas de importación, sanciones o acuerdos comerciales que limiten el volumen o el destino de ciertos productos.
Regulaciones medioambientales: Muchas naciones tienen normativas relacionadas con la protección del medio ambiente, como restricciones al uso de ciertos materiales o productos contaminantes.